COOPERACIÓN EDUCATIVA KIKIRIKI, 82-83 (SEPTIEMBRE 2006 – FEBRERO 2007)
* EDITORIAL:
El tratamiento de la diversidad en las instituciones educativas.
* DEBATE:
HACIA DONDE CAMINA LA EDUCACIÓN EN LAS SOCIEDADES POSTMODERNAS
¿Es posible construir otra escuela para una sociedad tecnológica y globalizada alternativa?. – César Cascante
Sistema y mundo de la ida y las condiciones de¡ aprendizaje en la modernidad. – Stephen Kemmis.
La calidad del sistema educativo en la sociedad del siglo XXI. – Antonio Luque de la Rosa
* DOSSIER:
APRENDER CIENCIAS EN LAS INSTITUCIONES: EDUCATIVAS
Pensar, razonar, hablar. – Clotilde Pontecorvo
Construir conocimientos científicos en la escuela primaria para comprender la realidad. – Joaquín Ramos García
”No es necesario que cronometréis, solamente tenéis que observar”: el papel de las carreras en la cultura científica de los niños. – Richard Frazier
El uso de mapas conceptuales como ayuda a la comprensión oral en una clase de biología de bachillerato. – Cynthia H. Joseph 75
Percepciones de alumnos de magisterio de primaria después de visitar un centro interactivo de ciencias. – David H. Palmer
Para saber más… Algunas lecturas para profundizar en la temática. – Joaquín Ramos García
* TANTEA
Una excursión al zoológico: Los comentarios y las fotografías de los niños. – Darlene DeMarie
La relevancia didáctica de la construcción de inventarios y tramas de concepciones del alumnado: Un inventario de las concepciones del alumnado sobre su cuerpo y las enfermedades. – Joaquín Ramos García
Caminando hacia la ecoescuela: Un ejemplo práctico para la educación ambiental de las aulas de primaria. – Juan Manuel Merino Font, Eloy López Meneses, Cristóbal Ballesteros Regaña
Didáctica de la historia en educación infantil. Estrategias para trabajar los periodos históricos en educación infantil. – Francisco José Mariana y M* del Mar Rodríguez.
* ESTELAS EN LA MAR
Juan Ramón Jiménez Vicioso
Summerhill: Por las colinas de la libertad. – Juan Ramón Jiménez Vicioso.
* COMENTAMOS.
EDITORIAL: EL TRATAMIENTO DE LA DIVERSIDAD EN LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS
El tratamiento que la institución escolar ha dado al problema de la diversidad refleja las múltiples contradicciones que el sistema educativo tiene planteadas. Así, en estos últimos años las autoridades educativas han tratado de paliar las desigualdades más llamativas del Sistema Educativo a través de diversos planes y programas como los Programas de Compensación, Planes de Mejora, Programas de Igualdad y Coeducación con el fin de atender las desigualdades generadas por las diferencias de género, nivel intelectual y cultural; diferencias y deficiencias específicas de la población, realidad que trata de obviar el actual discurso tecnócrata de corte conservador resaltando el término diversidad en prejuicio de los términos diferencias y deficiencias. Necesariamente, esta reflexión sobre el problema de la diversidad nos induce a cuestionarnos el papel de unas instituciones educativas como las actuales que, a través de una estructura organizativa caduca y de unos contenidos enlatados y descontextualizados, se enfrentan al problema, que las sociedades democráticas tienen planteados, de ofrecer una escuela común para todos y todas cuando todas y todos no tienen la misma oportunidad de salir con éxito de la escuela. La escolarización de amplias capas de población infantil y juvenil es una solución insuficiente que, si bien ha reducido los niveles de discriminación cuantitativamente, no ha sido capaz de abordar óptimamente la discriminación cualitativa e interna. Esto ha impedido reconocer las enormes desigualdades existente entre la población escolarizada por la enorme heterogeneidad del alumnado que se manifiesta en sus diferentes niveles vivenciales y en los diferentes niveles culturales de sus familias, en la diversidad cultural y en la desigualdad de oportunidades educativas,…
La solución no está en introducir más o menos opcionalidad curricular o diversidad curricular en el sistema escolar porque quizás, sutilmente, esto enfatice aún más la discriminación al aumentar las diferencias, sino en ofertar un curriculum común que fomente, compense y favorezca el que todos y todas tengan la oportunidad de progresar con él. Nos engañaríamos si creyésemos que la solución al problema de la diversidad se encuentra en el diseño teórico de una escuela comprensiva, única y común para todos y todas si no se tiene en cuenta que todos y todas no pueden llegar al mismo nivel, que todas y todos no llegan al mismo ritmo y que pueden llegar por caminos distintos. La complejidad del problema nos impide abordar su solución desde una perspectiva pedagógica que favorezca sólo la modificación de la metodología, el temario, las programaciones o el proyecto curricular. No debemos de olvidar que la propia organización escolar, la vida en la escuela, los libros de texto,… fomentan la homogeneización. Será, por tanto, necesario abordar el problema de la diversidad como un problema de desigualdad ante un curriculum que no es neutral. Esta ausencia de neutralidad del curriculum confiere a nuestro análisis una dimensión ideológica que afecta tanto a las decisiones macro políticas como a la intervención docente, guiada esta última por valores y creencias que conciben la homogeneidad como más cómoda y eficaz para aumentar la calidad del sistema educativo cuando la heterogeneidad podría beneficiar al proceso educativo tanto a nivel formativo como vivencial.
La posible solución a este problema quizá pueda estar en la reconstrucción de unas instituciones educativas [tanto de enseñanza obligatoria como postobligatoria] que, partiendo de las características propias del alumnado y reconociendo una serie de modelos básicos de desigualdad, no sólo fomentan unas relaciones positivas desarrolladas en un contexto integrador y significativo sino que, y básicamente, organizan el curriculum de una forma abierta, flexible y crítica (diferente a la tradicional) | para que el alumnado con alguna desigualdad pueda conquistar las herramientas intelectuales y técnicas básicas junto a sus compañeros o compañeras de la misma edad en las clases ordinarias, bien dotadas de las ayudas y servicios adecuados. Creemos que la atención a la diversidad no puede, ni debe convertirse en un ideario hipotético o en un marco generalista de intenciones vacías, sino que exige la provisión de las condiciones necesarias para que ésta sea posible en la práctica. Sólo así podremos avanzar hacia la construcción de una escuelas democráticas y plurales capaces de ofrecer a todo el alumnado una formación que posibilite para la participación activa.