KIKIRIKÍ…Nº 86. Septiembre-noviembre 2007. DOSIER :Profesionalidad docente: compromiso ético, político y pedagógico.

SUMARIO COLABORACIÓN EDUCATIVA . Nº 86-  SEPTIEMBRE – NOVIEMBRE 2007 

* EDITORIAL:
REIVINDICANDO UN PROFESORADO AUTÓNOMO, CRÍTICO Y REFLEXIVO

* DEBATE:
REPENSAR LA  PROFESIONALIZACIÓN DOCENTE EN UNA  SOCIEDAD EN CAMBIO
Re-profesionalización de los docentes: Estrategias  para el cambio y la mejora en los centros educativos.    –  Carlos Donado Campos
Accesos al desarrollo profesional la colaboración obligatoria, la colaboración espontánea y el caso  de la formación por niveles.    –  Andy Hargreaves y  Ruth Dawe.
El papel del maestro-tutor en las practicas de  enseñanza.    –  María del Carmen Martín .

* DOSSIER:
PROFESIONALIDAD DOCENTE: COMPROMISO ÉTICO, POLÍTICO Y  PEDAGÓGICO.    –    Coordina el Dosier Alberto Moreno Doña
Inquietudes epistemológicas en torno a la práctica del profesorado.    –  Silvia López de Maturana
Complejidades caóticas emergentes y autoorganizadas en la formación del docente comprometido.    –  Carlos  Calvo Muñoz …. 5
Saberes pedagógicos: fragilidad, circunstancias y motivos.    –  Clara Tirado Soto
Hacia un modelo constructivista de practica pedagógica Cómo formar al “buen profesor”.    –  Claudia  Maldonado Gómez
El significado de la vida y la pedagogía.    –  Luis Alfredo Espinoza
Algunas lecturas Para saber mas.    –  Alberto Moreno Doña s

* TANTEA
¿Somos telemascotas? Unidad didáctica para un estudio crítico de la televisión.    –  Gabriel Travé González y  Manuel Borrero Pérez
Las visitas como recurso didáctico en la enseñanza de la tecnología en la ESO.    –  Mª Ángeles Sos  Rochera

* ESTELAS EN LA MAR
Escuelas de verano: la experiencia de compartir la renovación.    –  Juan Ramón Jiménez Vicioso

* EL MURAL

* COMENTAMOS

REIVINDICANDO UN PROFESORADO AUTÓNOMO, | CRÍTICO Y REFLEXIVO

La educación es una empresa compleja de adaptar una cultura a las necesidades de sus miembros, y de adaptar a sus miembros y sus formas de conocer a las  necesidades de la cultura (BRUNER, 1.997:62)

En cualquier reunión de docentes es frecuente escuchar no sólo algunas quejas sobre la escasa motivación y la  dispersa atención mostrada por el alumnado en el desarrollo de los temas y tareas propuestas en el aula, sino también algunos comentarios relacionados con la dificultad y el esfuerzo que  supone mantener el interés, la atención y el orden en cualquier actividad académica. Sin embargo, en  otras ocasiones, podemos oir a este mismo profesorado reconocer cómo esta pasividad y desinterés se  transforman en entusiasmo cuando los temas y las actividades conectan con los intereses y motivaciones  intrínsecas del alumnado. Pese 4 este reconocimiento tácito, muy pocos docentes se  atreven a romper con la rutina, la inercia y la rigidez otros por desconfianza en sus propias posibilidades  y algunos porque están atrapados por la rigidez de una enseñanza de corte conductista.  Entre unas y otras causas, son escasas las ocasiones en que este profesorado | se atreve a cuestionar y  reflexionar críticamente [individual y en equipo] sobre las verdaderas causas generadoras de la apatía y  desinterés que provocan, la mayoría de las ocasiones, el fracaso en el sistema educativo formal. Cada vez  se hace más necesario abandonar posturas acríticas e irreflexivas que encuentran en el bajo nivel  cognitivo y cultural del alumnado la causa de su desinterés y pasividad [y de su fracaso escolar] y comenzar a reflexionar críticamente sobre lo que realmente ocurre en nuestras aulas y sobre las bases  psicopedagógicas e ideológicas que fundamentan las intervenciones docentes en el aula.

En este momento no deseamos analizar las complejas y variadas razones del fracaso escolar, más bien  queremos esbozar algunas ideas que permitan sentar las bases reales para un auténtico cambio en nuestras instituciones educativas. En estas páginas desde hace anos años venimos reivindicando que  sólo un profesorado autónomo, reflexivo y crítico con su propia práctica, dispuesto a asumir la  incertidumbre, la  complejidad y la imprevisibilidad de la enseñanza, está en condiciones de afrontar, y superar, la dicotomía entre las finalidades educativas y el conjunto de prácticas que dominan la actividad educativa y de  sustituir las caducas planificaciones y programaciones cerradas y precisas de objetivos, contenidos [conceptuales, procedimentales y actitudinales] y actividades, que sólo generan apatía y desidia entre el alumnado  y ansieconcepciones del alumnado y a los hechos y circunstancias cambiantes que interactúan en el aula.

Este reto no exime de responsabilidad a las propias administraciones educativas, autonómica y estatal, que están obligadas no sólo a crear las condiciones mínimas, como adaptar las instituciones educativas a los  tiempos de cambio e incertidumbre actuales, para tratar de superar las múltiples limitaciones y obstáculos materiales, organizativos, ideológicos, curriculares, institucionales y formativos que dificultan y frenan el  desarrollo de cualquier proceso de innovación y cambio al exigir a los equipos docentes grandes dosis de | esfuerzo, reflexión y cooperación para superar la inercia, la rutina y el desánimo dominantes en muchas instituciones educativas; sino a sentar las bases que permitan mejorar cualitativamente la formación inicial y permanente del profesorado.