Los métodos naturales III. El aprendizaje de la escritura. Célestin Freinet

Atento sobre todo a la práctica pedagógica C. Freinet no olvida, sin embargo, la teoría que la orienta. Ya que esta teoría surge de la  experiencia previa y decisiva, llevada a cabo en millares de escuelas, con millones de niños en todo el mundo, un método tal puede razonablemente ser situado en la línea científica.
El proceso del TANTEO EXPERIMENTAL no es más largo que el de las construcciones llamadas lógicas y racionales. Freinet da la prueba de  ello en sus diversas obras.
Y este volumen es una demostración convincente de ellos, sin ejercicios metódicos, sin modelos impuestos, sin correcciones gráficas, el niño  colocado en un medio favorable, adquiere por sus propios medios y con la mayor rapidez una escritura personal, ágil, instrumento  espontáneo de su educación y medio superior de expresión y de cultura.

Justificando, una vez más, el Método natural, del que fue incansable propagandista, Freinet escribía, en el prefacio a su libro Los métodos  naturales en la pedagogía moderna:
«Si llegar al equilibrio del andar seguro puede parecer una adquisición puramente mecánica y técnica, no se puede en cambio subestimar el  aspecto superiormente  intelectual del lenguaje. Ajustar los sutiles movimientos de la lengua y los labios a la expresión de un pensamiento  impalpable es tan «intelectual», por lo menos, como habituar a la mano a trazar sobre una hoja signos que no son sino la transmisión  material de un pensamiento expresado por el lenguaje. Sería, pues, inconcebible que el método natural, que consigue un éxito total cuando se  trata de adquirir el lenguaje, no presentase la misma eficacia en el caso de la escritura y la lectura, que no son más que una segunda etapa»
Esta segunda etapa de la expresión del pensamiento por el Método natural, Freinet la demostraba en la experiencia de Bal», analizada en Los  métodos naturales, 1, El aprendizaje de la lengua, experiencia que muestra la adquisición simultánea y progresiva del dibujo, la escritura, la  lectura. «La vida, dice Teilhard de Chardin, no trabaja siguiendo un solo hilo  aislado ni a empellones. Impulsa hacia adelante toda su red simultáneamente. Así se forma el embrión en el seno que lo lleva».
Así nacen, dice Freinet, de un mismo tronco común, esas conquistas primero indecisas, globales, luego progresivamente diversificadas que  son el dibujo, la escritura, la lectura. Basta con dejarles campo libre para ver cómo alcanzan niveles cada vez más complejos y matizados,  insertos siempre en el dinamismo de la Vida que obra por medio del proceso universal del Tanteo experimental.
Se trata, de hecho, no sólo de una reconsideración del comportamiento sino también de una revolución de toda la enseñanza, e incluso más, de la educación. Esto lo expone Freinet en un escrito  que constituye el preámbulo de esta obra y se titula «Las bases psicológicas de las técnicas Freinet»:  «En la espontaneidad de la vida por tanteo orientado, el niño adquiere los medios de  expresión que son las herramientas de su aprendizaje. Es el individuo el que debe forjar sus propias herramientas, adherirlas a todo su ser, integrarlas en los reflejos y en los automatismos  profundos de su maquinaria psíquica y física. Entonces, la herramienta conscientemente creada y que responde a las necesidades profundas del ser permitirá construir sólidamente, mediante  sucesivos andamiajes, el edificio de la personalidad.»
Ese buen punto de partida para una vida escolar normal, humana, dinámica, nos lo da aquí con documentos Mme. Parquet, inspectora de parvularios.
El error comienza cuando en lugar de dejar que el niño forje sus propios instrumentos, se pretende acelerar el aprendizaje imponiéndole desde el exterior una herramienta extraña a sus tanteos y  de la que no tiene necesidad ninguna. La formación didáctica de adquisición sistemática entraña entonces el peligro de ser más un estorbo que una ayuda. En lo que se refiere a la técnica global de  escritura y lectura, esto nos lleva a la dislexia que se agrava con la zurdez contrariada.
Con la vuelta a una pedagogía de espontaneidad y libertad, en un clima de confianza, la dislexia es curable. Así lo prueba la reeducación de Patrick, niño zurdo presentado por Paul le Bohec.
Pero sean las que sean las disposiciones naturales del niño, el dibujo, la escritura y la lectura han de ser considerados siempre no como un fin en sí mismos, sino como herramientas que sirven  para potenciar la elevación del ser. Como siempre, hay que «partir de la base, de la experiencia empírica, luego de la experiencia de un tanteo metódico y científico, y llegar a la prehensión gradual  e íntima de las herramientas a través de un proceso acelerado que permita a cada individuo edificar su propia personalidad con el máximo de dignidad y de potencia.» 1
Para alcanzar estos fines que están indisolublemente ligados a nuestra condición humana, basta con volver a dar a la pedagogía esa cara familiar cuyo motor es la sensibilidad, basta con  «embragar con la vida».
ELISA FRBINET1
Essai de Psychologie sensible.