
La vida se prepara con la vida
(Célestin Freinet, Les Dits de Mathieu, 1949)
Nadie educa a nadie, nadie se educa a sí mismo;
nos educamos en comunidad.
(Paulo Freire, Pedagogía de los oprimidos, 1987)
Somos una Federación, creada en 1957, que agrupa a más de 30 países de todo el mundo y que está formada por Movimientos nacionales de educadores que se dedican a la práctica de la Pedagogía Freinet. La afiliación a la FIMEM está ligada a la adhesión de estos movimientos a los documentos fundamentales de la federación, es decir, la Carta de Principios y los Estatutos de la FIMEM.
A lo largo de estos más de 65 años, numerosos encuentros internacionales han facilitado el intercambio de experiencias y conocimientos entre profesores de diferentes contextos culturales, diferentes condiciones sociales y económicas y de diferentes realidades políticas presentes en los distintos países que integran nuestra federación. Esto se ha convertido en una enorme fuente de riqueza que nutre nuestras relaciones y nos permite ampliar la mirada hacia la diversidad que nos caracteriza como seres humanos, abriendo la perspectiva de una mejor percepción y comprensión de los múltiples matices y ricos colores que la convivencia conlleva.
Creemos que, por todo ello, es inevitable que los puntos de vista divergen, que surjan situaciones de choque, desacuerdo e incluso conflicto. Entendemos que la propuesta de Freinet de «dejar entrar la vida en el aula» trajo consigo la conciencia de que no se trata simplemente de creer que el ejercicio de la democracia y la ciudadanía dentro de la clase será una fórmula mágica que suprimirá el conflicto, estableciendo una experiencia de felicidad eterna. Entendemos que al dejar “entrar la vida al aula”, es la vida la que entra con todas sus contradicciones, con sus alegrías y tristezas. Vivir en un movimiento internacional nos brinda, en cierto modo, esta misma experiencia de vivir conflictos y problemas de relación en el ejercicio del diálogo y la confrontación de desacuerdos.
Consideramos que estos problemas son muy importantes y que no es bueno ocultarlos siempre debajo de la alfombra. Somos un colectivo que pretende la emancipación a través de la educación y estas diferencias en la concepción de aspectos de la vida social están muchas veces en el corazón de la posibilidad de emancipación.
Sin embargo, ésta no es una cuestión sencilla, sino extremadamente compleja. Es obvio que cualquier movimiento que se una a la FIMEM debe aceptar los principios de nuestra Carta de la Escuela Moderna.
Algunas de las convicciones éticas explicadas en esta carta no son tan obvias dentro de un mismo país y más aún para diferentes culturas (laicismo, igualdad de género, derechos civiles, etc.). Observemos que los problemas de la religión, las creencias, la fe y los Estados son todavía hoy cada vez más complejos. Por tanto, debemos abordarlos con gran cautela. Hay que explicarlos, contextualizarlos y trabajar en estos ámbitos teniendo siempre en cuenta la complejidad de las variables que se presentan en cada caso concreto, en cada época, en cada situación político social, etc. Esto parece necesario dentro de cada uno de nuestros respectivos movimientos, así como entre movimientos en los diferentes países de nuestra federación.
A veces el colonialismo que las culturas hegemónicas ejercen es una actitud de la que ni siquiera somos conscientes.
Cuando solo nos fijamos en un aspecto, por muy claro que lo tengamos en relación a los derechos humanos perdemos de vista la complejidad, el hecho de que hay situaciones presentes y pasadas que determinan ciertas actitudes y que solo podremos avanzar en derechos y justicia si somos capaces de tener una visión profunda y comprometida.
Siempre hemos de estar atentos a la inercia hegemónica. Podemos caer en una visión única y un supuesto sentido común que cuando se analiza con profundidad, cuando comparte, cuando se entra en dialogo y se contrasta con la realidad se desvela como instrumento de poder.
Se trata de retomar las riendas del cauce cooperativo de nuestros compromisos, de esforzarse por dar una respuesta multifactorial, justa y solidaria que nos permite avanzar en nuestro objetivo común: la emancipación.
Es esta dimensión del complejo la que nos da la experiencia de estar en un movimiento internacional.
Equipados con las prácticas Freinet de diálogo, cooperación, escucha, debate contradictorio, e inspirándonos en el pensamiento abierto, generoso y humanista de Freinet, nos movilizamos para comprender que “la vida se prepara con la vida” con toda su riqueza, sus conflictos, sus bellezas y dificultades.
Reunión Anual de CA FIMEM, 26 al 29 de agosto de 2023
Cheikh Seck Makhfousse, Gabriella Varaldi, Gláucia de Melo Ferreira,
Juan Fernandez Platero, Marguerite Gomez
www.fimem-freinet.org
cafimem@gmail.com